La noche caía sobre Gótica, esta noche era diferente después de años, por fin volvía a sentir sus piernas sin ninguna dificultad, para su mala suerte esta era la última noche y no podía dejarla pasar. Por alguna razón, sucesos tenían a los demás vigilantes ocupados, Nightwing no estaba, a Red Robin tampoco lo había visualizado, Batman y Robin no se aparecían y las demás Batichicas vaya a saber uno donde se habrán metido, era el momento justo para actuar, para disfrutar sus preciadas piernas.
Saltando por entre los edificios, como la Batgirl que fue alguna vez, se encontró uno que otro ladrón que aprovechaba la oportunidad, terrible mala suerte por ellos ya que con un salto y una patada salían volando y parecía todo más calmado, de hecho tan calmado que parecía aburrido.
-Terrible última noche con piernas y de Batgirl, pensaba en un poco más de diversión…- bufó mientras caía por sobre el techo de un alto edificio, con su capa flameando, con su sombra creada por la luz de la luna y de fondo Gotham City en todo su esplendor.